Historia y Geografía de Patagonia

Desde el punto de vista turístico, Patagonia se divide en dos regiones claramente diferenciadas, por un lado, está la Patagonia de los Andes, una región de lagos, bosques y glaciares donde la necesidad de conservar el medio ambiente y los ricos recursos naturales existentes provocaron la creación de los primeros parques nacionales en América del Sur.

Por otro lado, está la Patagonia Atlántica, que se extiende a lo largo de 2.200 km de tierra de costa virgen y cuya característica principal es la Península de Valdés. Entre los dos está la soledad de las mesetas patagónicas, un territorio singularmente duro, con vientos feroces y un clima inhóspito donde los Rheas y los Guanacos deambulan libres y donde se crían grandes rebaños de ovejas en ranchos tan grandes como una provincia europea.

Una de las formas de conocer la historia de esta región es investigar el origen de los nombres de sus ciudades, pueblos, ríos o montañas.

Así uno descubre que la denominación de la ciudad hospitalaria y muy bella de San Carlos de Bariloche, un centro de complejos turísticos y deportes de invierno internacionales, está conectada a la tribu guerrera indígena de los Vuriloches, que en el idioma mapuche significa “gente que come” personas “, que los nombres de los lagos Gutiérrez, Mascardi o Guillermo, de serena belleza y rodeados de exuberante vegetación, recuerdan a algunos de los misioneros jesuitas que, al intentar convertir esta región, se convirtieron en víctimas de las lanzas y flechas del Araucans; o que el imponente glaciar Perito Moreno, ubicado en el Parque Nacional de Los Glaciares, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, tiene el nombre de un investigador extraordinario, un explorador incansable y defensor de la naturaleza en nuestro país.

Hay otras anécdotas, como el Cañadón de los Bandidos, que se refiere a los viajes a través de estas tierras de los legendarios ladrones de bancos Butch Cassidy, Sundance Kid y Etta Place que, después de hacerse con una cantidad sustancial de botín en la ciudad de Nevada, en los Estados Unidos de América, terminaron en este territorio con el doble propósito de huir de la Ley y continuar sus actividades delictivas en un lugar que presumiblemente era menos riesgoso.

Usando la misma técnica, uno descubre que uno de los principales asentamientos coloniales en la Patagonia Atlántica fue hecho por un grupo de hombres y mujeres galeses que llegaron a la costa del Golfo Nuevo en 1865. Estos pioneros demostraron que era posible adaptarse a la dura condiciones de la tierra y el clima de la región, vivir en paz con los aborígenes y plantar raíces en esta tierra.

Los nombres de las ciudades que ellos fundaron, hoy ciudades importantes en el sur de Argentina, dan testimonio de su origen: Trelew de las palabras galesas tre, “farmhouse” y lew, abreviatura de Lewis refiriéndose a Lewis Jones, el promotor de la emigración a esta región; Rawson, el ministro argentino que patrocinó el asentamiento de los colonialistas galeses; Puerto Madryn, un nombre que recuerda un castillo en un lugar en Gales del mismo nombre y Gaiman, detrás de su nombre nativo todavía hoy es el pueblo más típico de Gales en la zona.

Probablemente ninguno de esos pioneros trabajadores hubiera imaginado su influencia sobre el crecimiento de la región y, menos aún, que una de estas ciudades con origen agrícola sería la más importante de los principales centros turísticos de la Patagonia debido a que está al lado del Península de Valdés y Punta Tombo, entre las reservas de fauna marina más importantes del mundo.

Aquellos que son amantes de la naturaleza en su estado más puro, de animales exóticos y diferentes paisajes marinos tienen la oportunidad única de ver en esta parte de la costa patagónica las especies nativas que viven allí en completa libertad. Sellos y focas elefantes, pingüinos (en Punta Tombo), una increíble variedad de aves y el abrumador espectáculo que brindan las ballenas francas australianas, convirtiéndolo en una experiencia inolvidable.

Entre las características que marcan la personalidad de la Patagonia de los Andes, la presencia relativamente reciente del hombre civilizado es una de las más sobresalientes. Fue a fines del siglo XIX cuando estas tierras dejaron de ser vastas áreas inexploradas y comenzaron a convertirse en parte del país de manera activa y tangible.

Un claro ejemplo es la ciudad de San Carlos de Bariloche, fundada en el siglo XX y hasta hace algunas décadas una aldea dispersa aislada del resto del país. Primero vino el ferrocarril, seguido por diferentes medios de comunicación y luego lo más importante de todo, el crecimiento del turismo que convirtió a la ciudad en lo que es hoy, la ciudad turística más importante de la Patagonia de los Andes y una estación de esquí internacional, donde practicar su deporte favorito, como golf o senderismo, tiene la posibilidad de disfrutar de un maravilloso entorno natural, montañas y lagos del Parque Nacional Nahuel Huapi. Una de las razones que han causado esta rápida transformación de Bariloche es que está en una de las regiones que tiene una temporada durante todo el año.

Las excursiones por la costa y el lago que comienzan en San Carlos de Bariloche, como el cruce internacional del Lago a la navegación de Puerto Montt, o las locales a Puerto Blest oa la Isla Victoria, o el circuito Circuito Chico y la excursión Circuito Grande son las mejores unos que se pueden hacer en la región. Sin embargo, esta área aún puede proporcionar algunas sorpresas, como estadías en Estancia, rafting, equitación, ciclismo, etc.

El viaje por la Patagonia de los Andes no estaría completo sin una visita a uno de los monumentos naturales más impresionantes del mundo, el Glaciar Perito Moreno.

Es famoso por la colosal pared de hielo que parece elevarse desde el lago y forma un frente de 4 km de ancho y hasta 60 metros de altura. Su cara de hielo, esculpida por el viento y el tiempo, forma formas irregulares y es notable por ser uno de los pocos glaciares en el mundo que avanza sobre el agua.

Para el deleite de los visitantes, es posible acercarse y verlo desde un punto de observación natural. El movimiento lento e imperceptible hace que la impresionante masa de hielo presione contra la costa en el mismo punto donde el visitante se encuentra en la plataforma de observación e ingresa al Lago Argentino que está dividido en dos brazos. La presión producida por este fenómeno, junto con la de las aguas y la filtración, socava el hielo hasta que la barrera se debilita.

Este es el momento en que las paredes del glaciar se rompen y se desmoronan con un fuerte ruido que da lugar a un espectáculo de impresionante magnitud. Uno tras otro, estas impresionantes masas de hielo caen en las aguas que se agitan en busca de su curso natural hasta que, después de un corto tiempo, todo vuelve a la normalidad dando lugar a una tranquilidad insospechada en el agua, que solo es interrumpida por algunos de esos inmensos trozos de la pared que con frecuencia caen del frente del glaciar, un espectáculo abrumador e inolvidable.

Los cambios climáticos del planeta han alterado la regularidad de las interrupciones en la barrera que solía ocurrir en ciclos de aproximadamente 4 años. Pero esto no impide que uno disfrute de la magnificencia del espectáculo que está permanentemente presente en este gran escenario natural.

Cuando los bloques de hielo que pesan varias toneladas han caído y, después de rebotar en el lago y producir grandes olas, hundirse y volver a emerger, se producen largos silencios y los icebergs azulados flotan en las ocasionalmente tranquilas aguas.

Es posible programar, con la ayuda de guías especializados, caminatas alternativas y de aventura sobre el hielo, el glaciar (Minitrekking) o simplemente tomar diferentes opciones para un día completo navegando sobre el lago (hacia los glaciares Upsala y Onelli) . Estas son atracciones fascinantes y más que suficientes para visitar este maravilloso llamado Parque Nacional Los Glaciares que ha sido declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.

 

Evita los errores habituales de los mochileros

La opción de salir con tu mochila y todo lo que a esto se asocia es una de las mejores formas de viajar (que se lo pregunten sino al mochilero Iosu). Quizás en ocasiones es algo más lento, pues supone evitar taxis, hoteles y demás…que cambias por el uso del transporte público más económico, dormir en hostales o albergues de backpackerso incluso en un sofá de couchsourfing en casa de un desconocido.

Parece fácil, y en cierto modo lo es, pero todo irá mejor si evitas cometer ciertos errores muy comunes y fácilmente evitables. Aunque claro, la vida del mochilero también implica aprender a través de la experiencia, tomar el camino aparentemente más difícil, aunque generalmente mucho más satisfactorio. Pese a todo, os damos algunos consejos que quizás os sirvan para iniciaros habiendo dado un pasito más.

Haciendo el equipaje

Mucho cuidado con llevar exceso de equipaje. Si tu mochila es de 65 litros, posiblemente tiendas a llenarla todo lo que puedas: craso error. El espacio es un bien precioso al igual que el peso que vas a acarrear, y posiblemente añadas alguna que otra cosa en el camino. Además, posiblemente debas incluir en esa mochila algunos alimentos o bebidas que necesitarás, y quizás no cuentes con ese espacio desde el principio.

Siempre es mejor dejar cosas en casa que verte obligado a llevar bolsas de más o dejar algo que luego quizás te arrepientas. Otro hecho que se debe tener en cuenta es que el hecho de llevar mochila implica que andarás y bastante con ella, más razones para evitar el exceso de peso innecesario. En lo que a la ropa respecta, debes llevar suficiente como para poder cambiarte y cambiar de contexto pero de forma básica, siempre puedes lavar en el viaje. Si conoces un poco el destino o te has informado, lleva el volumen de abrigo adecuado y un extraque ocupe el menor espacio posible pero abrigue o aísle lo máximo.

Planificando y reservando

Es cierto que hay que tener una cierta idea de donde se va a ir y donde vamos a dormir, pero se ha de hacer una planificación relativo. Esto es, debe ser tan flexible como sea posible, no reservar en exceso y pretender cerrarnos a un plan concreto, especialmente si hablamos un viaje largo.

  • Recomendable: reservar el albergue para las primeras noches, sobre todo si vamos a una gran ciudad y a un destino típico de viajeros.
  • Mala idea: reservar directamente más allá de las primeras noches o contratar excursiones y actividades, especialmente cuando son una tras otra o en diferentes lugares.

En general es muy importante saber dónde y cuándo vamos, esto es, llegar a una ciudad como Granada en plena primavera es sinónimo de elevado número de viajeros y mochileros. En este caso si que es recomendable reservar una primera noche con dos o tres días de antelación, sobre todo para asegurarnos tener el alojamiento deseado.

Nunca debemos olvidar que nos interesa ser flexibles, ¿quién no se ha enamorado de un lugar de forma inesperada y sin embardo se ha llevado una gran decepción con otro en principio más popular? Otros de los puntos claves de la planificación son:

  • Conocer alguna palabra o expresión del idioma local nunca está demás.
  • Muy importante informarse de las normas culturales, sobre todo en ciertos destinos.
  • Tener una idea general de la geografía básica nos va ayudar más de lo que nos creemos.

Dinero

Tema básico y delicado. Nunca nos debemos quedar sin efectivo, pero no es en absoluto recomendable moverse con grandes cantidades. Es importante saber qué acceso vamos a tener a cajeros automáticos en nuestro destino y si nuestra tarjeta va a funcionar.

Nunca guardes todo tu dinero, tarjetas y documentación en un mismo sitio, todo por separado. Es muy importante que el dinero que calcules que vas a gastar en un día no esté junto con el total, estarás más tranquilo. Además, el total nunca debe estar todo junto.

  • Puedes dejar una autorización y datos bancarios en tu lugar de residencia habitual a alguien de confianza, quizás es te evita algunas complicaciones.
  • Si tu tarjeta es de crédito, a veces es recomendable avisar al banco para que no la bloqueen por uso sospechoso. Esto sobre todo en ciertos destinos, caso de Bangkok.
  • Nunca lleves ni poco ni exceso de efectivo, al menos de forma aparente. Es muy importante planificar esto y saber cuándo podrás sacar.
  • No está de más si alguien tiene una cierta idea de por donde estás y más o menos cuál pretendes que sea tu próximo paso, esto no implica un flujo constante de comunicación.

Compañeros de viaje

Es muy importante saber si quieres viajar solo, y lo que eso implica, o si lo vas a hacer con alguien, un buen amigo o alguien especial. Si te equivocas con tu compañero de viaje te lo puede arruinar o hacértelo realmente duro. Igualmente, si no estás habituado a viajar como mochilero, quizás sea mejor tener un poco de experiencia antes de viajar tú solo.

En la elección de tu compañero de viaje asegúrate de que su personalidad se adecua a las posibles circunstancias e imprevistos habituales de estos viajes y, por supuesto, a ti. Vais a pasar muchas horas juntos y probablemente algunos momentos de incertidumbres, no es una buena opción discutir a ciertos niveles en este tipo de viajes con tu compañero.

  • Ten en cuenta la importancia de la solidaridad mutua necesaria.
  • Si ya has viajado con esa persona, mejor que mejor.
  • En el viaje no olvides la importancia del espacio personal, esto es, a veces no haréis las mismas cosas o simplemente uno necesitará un rato de soledad consigo mismo. Respetadlo y las posibles tensiones se disiparán.
  • La paciencia y una buena comunicación es algo básico.

El inicio de tu viaje

Es el momento de salir y mirar hacia delante, todo lo que te espera. Busca una cierta desconexión, no pretendas seguir atado a tu día a día. Puedes comunicarte por Skype o alguna de las múltiples opciones que ofrece internet ocasionalmente, pero no olvides que vas a salir, vas a desconectar. Suficiente tienes con ajustarte al “ritmo de tu presente” como para pretender coordinar dos, acabarás estresado, agotado y no disfrutarás igual.

  • Si es un viaje largo, puedes usar un blog para colgar algunas fotos y dejar algún comentario, cada una o dos semanas, no necesitas más.
  • Envía algún mail general a tu lista de amigos y familiares para que tengan una idea general y que todo va bien.
  • Recuerda que las redes sociales seguirán existiendo cuando vuelvas, ya colgarás las fotos y demás en su momento. Desconecta que la realidad sigue su paso y estará en el mismo lugar cuando vuelvas.

Rutas para mochileros que buscan aventura

1. De Estambul al Cairo, Medio Este

Todo el itinerario es tan cautivante que la ruta se vende por sí sola. Empezando por Estambul, una ciudad que tiene algo que la vuelve única e imperdible: la mixtura que le confiere tener un pie en dos continentes, lo que la convierte en el puntapié ideal para ir descendiendo hacia Turquía y Siria, con la espectacular ciudad de Damasco.

Seguir camino de Jordania, haciendo un parate en las deslumbrantes Ruinas de Petra y flotar  en el Mar Muerto. Visitar  Jerusalem, hacer snorkell en el Mar Rojo y recorrer la populosa Cairo, con el must de todo viaje al Medio Este, conocer las Pirámides.

2. Costa Este de Australia

Esta ruta tiene su itinerario más trillado haciendo Sydney, con sus playas glamorosas y su típica postal del puente, y yendo hacia el sur a  Melbourne con sus aires eupeos -tanto culturales como climatológicos-.

Pero viajar rumbo norte hacia las playas surfistas de Byron Bay, Brisbane, Cairns, pasando el cual se llega al Gran Barrera de Coral,  un paraíso acuático incomparable, es la ruta más original que todo mochilero quedará maravillado de hacer.

 3. Banana Pancake Trail

Ya la hemos mencionado en entradas anteriores, y es que esta ruta por el Sudeste Asiático es la preferida de muchos mochileros que suelen hilvanar  Bangkok,  las playas de Ko Pha-Ngan o camino arriba, Phuket. El camino a  Camboya es otro predilecto, especialmente para visitar Siem Reap y conocer la antigua civilización de Angkor Wat.

Luego rumbean hacia la ciudad de Ho Chi Minh, y bordeando la costa vietnamita llegan a las fascinantes formaciones rocosas de Halong Bay. Tierra adentro, no se debe dejar de visitar la capital, Laos. Un dato interesante: Bangkok y Singapore son lugares claves desde donde salen vuelos baratos hacia muchos destinos asiáticos.

4. Nueva Zelanda: de la Isla Norte a la Isla Sur

El camino empieza en Auckland, donde los mochileros suelen juntarse y hacer muy buenas fiestas, sigue por Rotorua donde se pueden ver paisajes volcánicos y hangi, una celebración maori tradicional.  La ruta lleva hacia el  Lago Taupo, un lugar estupendo para hacer deportes acuáticos.

Próximo destino: la ventosa Wellington para pasar ya al la Isla Sur donde se pueden avistar ballenas en Kaikoura antes de llegar a Queenstown, donde se pueden explorar los glaciares Franz Josef y Fox.

5. Ruta Transiberiano en Rusia

Historia e intriga: dos factores que se conjugan en lo que alguna vez fue la ruta de loszares. 9,289km en tren (ver Transiberiano ) que empieza en Vladivostok, continúa por Moscú, rodea el lago más profundo, llamado Baikal,  y puede detenerse en Yekaterinburg, donde la línea de zares Romanov se enfrentó en una sangriente batalla.

Otra forma de hacer esta ruta mochilera es tomando el Tren Transmongoliano desde  Beijing, que permite conocer Mongolia.

6. La famosa Ruta 66, USA

En verdad dejó de llamarse Ruta 66 en 1985 pero recorrer esta ruta sigue siendo la mejor forma de conocer Estados Unidos. Saliendo de Chicago,  pasando por Saint Louis, Kansas, zona de planicies y altas temperaturas.

La ruta corta camino a través de Texas, donde una escultura marcará que se está llegando a la mitad del viaje. Hay que continuar conociendo New Mexico y Arizona. Dejando la aridez, se llega a California, y se culmina el viaje con un broche de hora en Los Angeles, rodeado de estrellas de Hollywood y paseando por Rodeo Drive.

7. De Ciudad del Cabo al Cairo

Esta ruta mochilera puede tomar a Ciudad del Cabo como punto de partida o de llegada de este viaje. Si se empieza desde arriba hay que tomar hacia el norte a Botswana, donde atravesando rios se pueden espiar a los elefantes en el Parque Nacional Chobe.

Seguir hacia Tanzania, donde conocer el Monte Kilimanjaro, escalarlo si te animas, luego disfrutar de la belleza natural de la fauna y flora en estado salvaje del Parque Nacional  Serengeti. Los países más difíciles de recorrer son los que siguen a continuación en la ruta: Kenya, Ethiopia y Sudan.

8. Gringo Trail, Perú

Un rosario de hermosas ciudades para esta ruta mochilera en Sudamérica: iniciando el viaje por la capital peruana, Lima, yendo por la costa sud hacia Paracas, donde hacer una excursión a las Islas Ballestas para ver a los pingüinos y leones marinos.

No hay que perderse la oportunidad de degustar el vino y el pisco peruanos, dos bebidas típicas de la región, antes de seguir camino a Nazca y sobrevolar las enigmáticas líneas. Luego se puede ascender hasta la llamada “ciudad blanca”, Arequipa, un hermoso poblado de arquitectura colonial.

La ruta mochilera Gringo Trail continúa por Puno, el puerto peruano en el Lago Titicaca. Necesitarás más energías para ir a conocer Cuzco, la mecca arqueológica de América del Sur, seguir por el Camino del Inca y llegar a Machu Picchu (también puedes llegar tomando un tren).

9. Europa en clave de festival musical

Una forma distinta de vivir Europa es escuchándola. Ya sea en Inglaterra en elfestival Glastonbury, que ha recibido artistas desde los grandes del rock hasta comediantes, circos y teatro desde 1971. O escuchar rock pesado en Dinamarca con el prestigioso Roskilde.

También puedes disfrutar de música folk en Baltica, el festival internacional de Estonia, Latvia y Lithuania. O participar en el  Campeonato Finlandés de Guitarra Aérea para terminar el recorrido en el  Road Festival, también en Reino Unido.

10. La Ruta de la Seda

Los comerciantes fueron labrando la llamada Silk Road durante siglos. Así fueron marcando caminos que unieron China y Europa en su afán de transportar la seda, las especies y otros bienes. La ruta mochilera actual empieza en Xi’An, China,continuando en Urumqi, en la provincia china de Xinjiang.

Allí la ruta se bifurca pudiendo tomarse un camino hacia el oeste que lleva hacia Kazakhstan, Kyrgyzstan, Uzbekistan y Turkmenistan. El otro camino va rumbo sur y surca Pakistan, Afghanistan e Iran. En el norte de China, Dunhuang es una parada obligada para conocer las Cuevas de Mogao.